HISTORIA

Acto I: El nacimiento de una organización civil 

Fue en el año 2015 cuando más de 40 organizaciones se reunieron y buscaron incidir en los deficientes resultados de un gobierno inestable, y tras la notable evidencia, se vio reflejada la necesidad de generar una iniciativa llamada ¿Cómo Vamos? Colima. Este comité, desde su creación, motivó a la participación ciudadana y a la rendición de cuentas, comprometiendo candidatos a presidentes municipales y al candidato a gobernador del estado a firmar una agenda ciudadana.

Los resultados no fueron inmediatos debido a la resistencia de algunos ayuntamientos; algunos representantes de alcaldías, aún habiendo firmado, decidieron no ser partícipes de la agenda ciudadana, por lo que durante 3 años, no entregaron información para poder desarrollar los análisis de los indicadores. Sin embargo, hubo otros líderes voluntarios que se sumaron (a pesar de no haber firmado los compromisos), como fue en el caso de algunos municipios. 

Por ejemplo, en el año 2016 sólo dos ayuntamientos publicaron de manera regular los informes mensuales de la cuenta pública. Dicho esto, los seguimientos de compromisos no pararon; fue así como, ayudados de su aliado el INFOCOL, aplicaron el indicador de Transparencia Presupuestaria, logrando que 8 de los 10 municipios del estado publicarán de manera trimestral.

Una vez lograda la firma de este compromiso, comenzaron a difundir los resultados mediante un sistema de indicadores, en los que incluían temas como transparencia, reducción del gasto, seguridad ciudadana, educación, desarrollo económico, salud, deporte, participación ciudadana y servicios públicos municipales.

Debido a estos análisis, la ONG detectó que podría tener una incidencia en la detección temprana de desvíos de recursos y de esta manera alertar a la ciudadanía, pero la falta de recursos entorpecía estos  proyectos, por eso recurrieron a una serie de acuerdos cimentando compromisos como base de desarrollo; en los que contemplaban la constancia en una agenda ciudadana, el tener una contraloría social y la preparación de un observatorio de seguridad, para su fortuna se presentó una convocatoria que se adaptaba a sus necesidades inmediatas. 

   Acto II: Surge una herramienta anticorrupción 

Para el año 2018, surge una convocatoria de corresponsabilidad financiada por el PNUD que apoya a organizaciones con impacto local,  en la que está ONG decide participar en vista de una necesidad de llegar a la ciudadanía, induciendolos a la acción preventiva; es decir, a tener un mecanismo que detectara de manera inmediata actos de corrupción y les ayudará a realizar análisis comparativos de cuentas públicas. 

Partiendo de lo anterior, se acudió a un grupo de aliados especializados quienes fortalecieron las metodologías para poder determinar la existencia de alertas, con base en los análisis de cuentas públicas. destinados a diseñar  una herramienta,  que no solo pudieran usar ellos como organismo, sino que también cualquier individuo pudiera consultar, adaptada a su grado de comprensión, a la cual llamaron Plataforma de Alertas.

Durante el desarrollo de la Plataforma de Alertas, la organización estableció alianzas, compromisos con ayuntamientos y con miembros del sistema anticorrupción, fortaleciendo más la incidencia de todas estas organizaciones y   congregandose a una red nacional anticorrupción, que pudiera incidir mayormente fortaleciéndose en aliados y en firmas de compromisos internacionales. 

Uno de los retos de los que se encontraban conscientes, era la falta del interés y comprensión de los ciudadanos, pues necesitaban mecanismos de acceso a la información que permitiera que las personas consultarán de manera sencilla los datos financieros, así que tuvieron que recurrir a la creación de metodologías como el ‘Ranking de Transparencia’.  

El Ranking de transparencia, nace a través del análisis de los datos en cuentas públicas, un análisis que se compone de manera mensual, analizando los primeros días del mes y publicando los resultado a mitad del mismo, está segmentado en tres partes que son: periodicidad, la desagregación de la información y el formato en el que se presenta la información, todo esto tiene la finalidad de cumplir una transparencia proactiva en los ayuntamientos. 

Y sumado a su historial de logros con esta herramienta,  detectaron irregularidades como la manipulación de información en cuentas públicas, la creación de presupuesto con datos incorrectos hecho por administraciones, los gastos que no generaban beneficio ni al municipio, ni al estado, entre otros.

Acto III: Se consolida un compromiso 

Es así, como en este viaje con sistemas anticorrupción, la ONG ¿Cómo Vamos? Colima mantiene un objetivo de integración ciudadana, que permita desarrollar sistemas de diálogo en temas de transparencia y rendición de cuentas, la detección oportuna de probables desvíos de recursos y el fortalecimiento de las SLA al proveer insumos de probables actos de corrupción. 

Buscando promover un diálogo con los entes fiscalizadores y líderes del control del estado, para el correcto cumplimiento del presupuesto, al momento de observar la omisión de análisis estadísticos, en el comportamiento del gasto y la limitante de recursos para el desempeño de actividades que por ley se deben cumplir, entendemos que hay una disyuntiva legal y es ahí donde se busca la intervención de esta ONG.